El amor en todas sus aplicaciones

Cartas de papá · 11 febrero, 2016

Los hijos deben saber que el amor llega con nuestros actos diarios.

Cuando mi hijo Franco nació decoramos su habitación pintando un submarino amarillo en la pared y alrededor escribimos la letra de la canción All You Need Is Love de The Beatles, no sólo porque soy fanático del cuarteto de Liverpool, sino porque también estoy convencido de que si todos nuestros actos los ejecutáramos a partir del amor, nuestra vida sería más fácil como individuos y sociedad. Y al hablar de amor me refiero a todas sus aplicaciones.

Los hijos deben saber que el amor incondicional está en la familia, que surge en el momento en que ellos nacen como una chispa que jamás se apagará ni en la peor tormenta; esa chispa de cariño les hará compañía siempre y les mostrará el camino de regreso cuando busquen refugio, pero hay que hacerlos sentir su presencia.

Te interesa: 10 cosas que hacer en familia este año

Debemos expresarles cuánto los amamos viéndolos a los ojos porque el amor de un padre no se dibuja con un corazón, se ilustra con una mirada. Estoy convencido de que la pupila de cada papá cambia para siempre cuando ve nacer a su hijo, cuando lo carga por primera vez, cuando sus ojos se encuentran con los de sus críos. No me sorprendería que nuestros ojos estuvieran formados por un mosaico de momentos en familia.

Los hijos deben saber que el amor propio será su mejor aliado ante la duda. La competencia en cualquier edad, en la escuela o el trabajo es cruel y muchas veces es caníbal, pero amarse a sí mismos con toda la colección de cicatrices es el mejor escudo para el combate. Digámosle a nuestros niños sus cualidades y no sólo subrayemos los defectos. Es bueno ser veloz pero también es importante tener resistencia. Dejémosle claro que su ropa quizá no es tan cara pero la marca más importante es la que deja la personalidad.

Deben saber que el amor de los amigos merece respeto y cuidados. Siempre he dicho que al ser hijo único tuve la ventaja de salir a la calle a buscar cómplices para jugar, aliados para sobrevivir a la adolescencia, carnales postizos para enfrentar la muerte de seres queridos, socios del relajo, consejeros en decisiones importantes, guías en la confusión, críticos sin pelos en la lengua, ángeles de la guarda en las fiestas, sal y pimienta para compartir la sobremesa. Fomentemos la amistad en nuestros niños porque siempre habrá un momento en que el abrazo de papá no será suficiente y necesitarán de un hermano con otro tipo de sangre.

Los hijos deben saber que el amor no llega solo. Son nuestros actos diarios lo que nos hacen personas dignas de ser amadas. No quiero decir que debemos esforzarnos para ganar puntos como en un juego, el amor no es una transacción; no obstante, las personas que demuestran cariño, respeto, que son generosas, amables, solidarias y sin máscaras atraen cariños puros con mayor facilidad. No seamos comodinos al pensar que los hijos nacen con una buena o mala estrella, seamos dedicados porque criarlos con amor traza un aura irresistible.

Deben saber que el amor nos puede meter en una locura temporal. ¿Recuerdan cómo es el tremendo impacto del primer amor? ¿Cuántos actos audaces hicieron por estar con alguien? ¿Qué pretextos pusieron para llegar tarde a casa con tal de exprimir hasta el último minuto de besos? A veces esa locura amorosa no tiene fin y otras veces termina con mal sabor, pero a mis hijos les diré que enamorarse es como tirarse con paracaídas, es emocionante y no sabes con certeza en dónde vas a caer pero siempre valdrá la pena correr el riesgo de saltar. Y si al final la caída no fue la mejor, debemos intentar una vez más pasear por las nubes.

Deben saber que el amor es un sentimiento cotidiano y no extraordinario. Hablo de no reservar las palabras y los gestos amorosos para ciertas fechas del calendario. Nuestra agenda del amor tiene que estar disponible todo el año. El amor no descansa, está listo para trabajar horas extras, nosotros somos los que le damos más días libres que laborales.

¿Sabes cómo demuestra su amor? Descúbrelo

Los hijos deben saber que un “Te amo” salido desde el fondo del corazón es el obsequio más valioso y es tan grande que no hay envoltura ni moño que alcance para hacerlo lucir.

¿Te gustó esta nota? Califícala
no me gustópuede mejorardos tresme gustame encanta (5 votes, average: 4,20 out of 5)
Loading...