Vamos a hacer la tarea

Nancy Steinberg · 28 julio, 2015

¿Hacerla con ellos o no? Esa es la cuestión.

Hola buenas tardes, soy Giovanna.

Muy interesante todo lo que he leído, voy a poner en práctica estos consejos.

Le cuento. Tengo una niña de siete años; está al cuidado de mi mamá porque yo trabajo. El problema es que no me obedece: si le doy una orden no cumple o si no me responde, hasta me alza la voz y como no paso tiempo con ella, no hace nada por realizar sus tareas sola. Cuando ya llego de trabajar tengo que enseñarle las tareas y ahí es un berrinche: se pone testaruda, no hace nada, comienza a llorar y a decirme que yo no la quiero porque la castigo y no le hablo de buena manera, pero yo por más que le hablo con cariño no entiende, cosa que hace que se me agote la paciencia y allí le castigo.

A mí no me gusta, me da pena y me duele mucho lo que le hago, pero no me queda de otra. Ya no sé qué hacer. Ayúdeme… por favor, ¿qué puedo hacer?

Entramos aquí en uno de los temas más difíciles de tratar, pues sé que muchas mamás tienen dificultad para aceptar lo que les voy a sugerir.

Hay muchos elementos que se combinan en la situación que Giovanna describe:

Como ella trabaja, su mamá le ayuda a cuidar a la niña, por lo que me atrevo a decir que es muy probable que ella se sienta culpable por no pasar tiempo con su hija. Pero, además, al pasar tiempo con la abuela, puede suceder que la autoridad para la niña sea la abuela, ya sea que ella se dé cuenta o no, o que haga algo para fomentar esta creencia o no.

En todo caso, lo que a Giovanna le gustaría es que, al llegar a casa, su convivencia con la niña fuera lo más armónica posible, pero llega cansada de trabajar y le toca hacer la parte menos agradable de la convivencia que es hacer la tarea.

Estoy segura que, a muchas de ustedes, esto les suena conocido.

Me gustaría dedicar un poco de espacio en la Columna para contestar ampliamente acerca de este tema.

Para comenzar, yo les hago una pregunta: ¿quién tiene que hacer la tarea? Y la respuesta correcta es: la niña. Yo estoy segura que Giovanna, al igual que todas ustedes, ya cursó el primero de primaria. La función de mamá cuando un niño está haciendo la tarea es resolverle dudas, ¡no hacer la tarea para él! Y, si ustedes lo acostumbran al famoso “vamos a hacer la tarea,” se están condenando a que siempre tendrán que hacerlo así. Peor aún, le estás mandando el mensaje de que él solo no puede.

De manera que lo primero que yo les diría en ese sentido es, de entrada, no acostumbren a sus hijos a hacer la tarea con ellos. Pero si ya lo hicieron, rompan el círculo vicioso cuanto antes. Dejen que los niños hagan la tarea solos.

Como yo la contemplo, la situación ideal es: establezcan un horario en el cual los niños les pueden hacer preguntas, por ejemplo, de 4 a 6 de la tarde. Y si el niño no lo aprovechó, a partir de ese momento debe de hacerlo solo.

Es función de la maestra revisar la tarea, porque el objetivo fundamental de la tarea es que el niño repase lo que aprendió en la escuela y que la maestra sepa si domina o no el conocimiento. Si ustedes hacen la tarea con el niño, la maestra nunca sabrá lo que el niño aprendió o no. 

La próxima semana continuaremos hablando de este importante pero difícil tema. Por ahora recuerden:

Llena su vida de tanto y tanto amor que no quede espacio ni para un solo castigo.

Me despido con un abrazo y les recuerdo que pueden enviar sus preguntas y comentarios a: midoctoranancy@gmail.com, visitar mi página web: midoctoranancy.com y acompañarme enTwitter y Facebook.

¡Hasta la próxima!

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