Eres mamá… ¿de tu pareja?

Nancy Steinberg · 12 septiembre, 2014

¿Alguna has sentido que más que su compañera eres su mamá?

¿Alguna has sentido que más que su compañera eres su mamá? Sobreprotegerlo y hacerle todo le impedirá crecer y madurar, y a ti no te permitirá enfocarte en tu propio crecimiento. Los especialistas aseguran que se trata de una relación de codependencia en la cual la mujer “necesita ser necesitada”.

Este tipo de relaciones suelen ser resultado de una combinación de complejos, en los que  existe una persona que juega el rol de víctima y otra de salvador.

Inconscientemente buscamos como pareja a una persona que nos complemente, por lo que una mujer solucionadora de conflictos buscará a un hombre a quien le guste dejar sus problemas en manos de alguien más para que le ayude a resolverlos.

Algunos hombres buscan una mamá más que una esposa, por lo que si eres de las personas que desde pequeña ha cargado con las responsabilidades de los hermanos o del hogar, lo más seguro es que sigas el patrón y encuentres en este tipo de hombres “hijo” a quien cuidar.

Puros cuentos

Seguramente recordarás la historia de Peter Pan, el eterno niño que se niega a crecer y asumir las responsabilidades de la vida adulta. En el cuento, Peter Pan conoce a Wendy, hermana mayor de Michael y John, quien después de viajar a la tierra de Nunca Jamás asume el papel de madre sustituta no sólo de Peter Pan, sino de todos los niños perdidos.

Wendy, además de cuidar de sus hermanos, trata de proteger a todos los niños desvalidos de sus conflictos interiores, satisfaciendo sus caprichos y siendo complaciente con su debilidad emocional.

Metafóricamente se convierte en la madre de Peter Pan, prometiéndole que regresará cada primavera para ayudarle a limpiar y ordenar su casa, actividades que implican responsabilidad y que, por supuesto, él se negaba a realizar.

Aunque todo esto puede sonar a ficción, por medio de los cuentos infantiles se plantean ideas tomadas de la realidad, convirtiendo a los personajes e historias en analogías de la vida real.

El Complejo de Wendy

En 1983 el psicólogo Dan Kiley describió el síndrome de Peter Pan como un complejo que padecen aquellos hombres que se niegan a crecer y madurar, es decir, adultos que se rehúsan a asumir responsabilidades y compromisos.

Un año después habló del complejo de Wendy que, aunque no está incluido en los manuales psiquiátricos, describe las características de comportamiento de las mujeres que están dispuestas a desempeñar el rol de mamás de hombres inmaduros que no quieren crecer.

¿Tienes rasgos de Wendy?

Algunas mujeres que tienen complejo de Wendy son el prototipo del autosacrificio. Se sacrifican por los demás, ya sea por sus hijos, hermanos o por su pareja (a quien adoptan como un hijo más) y se victimizan, para después compadecerse de ellas mismas y obtener la compasión de los demás.

Los rasgos más comunes en las mujeres que padecen este complejo:

  • Admiten estar equivocadas aunque no lo estén
  • Se quejan por todo lo que hacen pero nunca hacen nada para remediar la situación
  • Hacen todo por su pareja, incluso aquellas cosas que detestan hacer
  • Desarrollan el rol de madres protectoras
  • Asumen las responsabilidades que su pareja no acepta
  • Necesitan respaldo y apoyo, pues paradójicamente, se sienten inseguras
  • Creen que la persona a la que cuidan, en este caso su pareja, abusa de ellas

Sin embargo, algunos especialistas afirman que las mujeres con este síndrome disfrutan tener el control sobre la vida de su pareja, por lo que justifican sus conductas y encubren con protección excesiva sus defectos y debilidades.

En pocas palabras, este comportamiento de sobreprotección refleja una distorsión del rol materno y, en la mayoría de los casos, una relación de codependencia en donde la mujer necesita sentirse indispensable por inseguridad o miedo al abandono.

Crecer juntos

Si sientes que en ocasiones actúas como la mamá de tu pareja, haces las cosas que a él no le gusta hacer o asumes responsabilidades que le corresponden, analiza tu comportamiento para descubrir si padeces de este síndrome que puede truncar el crecimiento personal de ambos. Las relaciones de codependencia están destinadas al fracaso. Aunque parezca difícil, en una relación de pareja debe existir un equilibrio que les permita desarrollarse en todos los sentidos. Los dos deben asumir responsabilidades y tomar las riendas de su vida, sin depender de la otra persona.

Un hombre que teme crecer y convertirse en un adulto responsable necesita a una mujer que lo acompañe y apoye, pero no a costa de todo. Alguien que le sugiera modificar algunos rasgos de su conducta, pero que a la vez le deje claro que podría abandonarlo si él no pone de su parte y no cumple sus expectativas.

No te extralimites en la protección que le brindas a tu compañero, recuerda que eres su pareja y no su mamá, y que debe quererte y valorarte por quien eres y no por todo lo que haces por él.

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